Letras de una persona vorágine.

jueves, 25 de diciembre de 2014

El mundo está podrido.

Recuerdo aquellas Navidades en familia, cuya celebración en casa de mi abuela era la excusa perfecta para juntarnos todos a comer en una misma mesa, cantar villancicos y jugar a juegos de mesa. Ahora, en cambio, creo que esos valores se están perdiendo a pasos agigantados y que la Navidad no es más que una campaña de marketing a nivel mundial en el que sólo se buscan los mayores beneficios posibles. De verdad que cada vez le estoy cogiendo más asco al capitalismo, que lo único que fomenta es el enriquecimiento de unos pocos. Junto a esto y centrándonos más en lo social, en las personas, se han perdido por completo los valores de unidad de la familia. Se piensa únicamente en los regalos. Son las propias personas las que centran la Navidad en lo material. ¿No os resulta patético? porque desde luego, a mí sí. Por no mencionar que desde pequeños nos meten en la cabeza que son épocas de regalos principalmente. La Navidad ya no es lo que era, y entiendo a la perfección que haya cada vez más gente (me incluyo) que la rechace. Ya casi nadie celebra la Navidad como un acto religioso, sino más como una tradición familiar. Hasta ahí lo considero incluso normal y comprensible (dado que actualmente existen más ateos que antiguamente), pero desde luego es denigrante que la tradición familiar se convierta en puro materialismo.
Por otro lado y ya para acabar, cuando falta una persona, algún plato en la mesa, las Navidades dejan de ser por partida doble lo que eran, llega a convertirse incluso en una época de dolor que deseas que termine cuanto antes.
Sin más que añadir, espero que vuestras fiestas sean lo más amenas posibles y valoréis verdaderamente el poder pasar la Navidad en familia.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Una fantástica institución.

Lo primero e importante es aclarar que soy atea pero que estoy criada en un entorno cristiano que yo no escogí. Me encantaría extenderme profundamente en mi pensamiento sobre la religión en general, pero hoy me centraré en la Iglesia Católica.
Al fin y al cabo, la Iglesia Católica es una institución controlada por hombres, que al igual que todos, no son perfectos, ¿entonces que les da derecho a ellos a juzgar las acciones de otros e incluso castigarlas? Me molesta mucho además, que si Dios se supone que es amor y unidad porqué la mayoría de los católicos van en contra de los homosexuales por ejemplo, y encima de eso los ofenden y les repudian, ¿qué pasó con ese mandamiento de "ama a tu prójimo como a ti mismo"? Sin olvidar el machismo que existe entre muchos de los seguidores e incluso en el núcleo de tal institución (impidiendo a mujeres acceder a cargos dentro de la Iglesia), son muy anticuados y al parecer no entienden que el mundo cambia y lo mismo debemos hacer nosotros. El problema también es que muchos caen en el fanatismo y una vez ahí se ciegan para siempre. Es todo lo contrario a la evolución y se aprovechan de la gente que tiene la necesidad de creer en un Dios para llevar mejor su existencia. La Iglesia siempre ha defendido la esclavitud y ha sido infinitamente materialista. La Iglesia exige respeto sin respetar. La Iglesia ha torturado, matado, robado, etc., únicamente con el fin de enriquecerse. No creo que haya mucho más que añadir, si ese tipo de personas se supone que son los que van al cielo, el infierno debe ser un paraíso.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Octava noche sin ti.

Después de un tiempo, no me ha quedado más remedio que aceptar que las cosas cambian, las personas se marchan y el tiempo pasa tan deprisa como el parpadeo de las luces del árbol de Navidad. Quizá más que aceptar debería decir que me he sentido obligada por esa pequeña parte de mi cabeza que aún cuida de mí (o por lo menos lo intenta). Por mucho que nos obcequemos no podemos parar el tiempo, no podemos obligar a una persona a enamorarse de nosotros. Por mucho que lloremos, gritemos hasta desgarrarnos la voz, pidamos al mundo que se calle para escuchar nuestras súplicas. O nos limitamos a aceptar que hay cosas que no volverán o quedaremos estancados en un presente incierto.
Es horrible llegar a ser dependiente de una única persona sin ser nosotros mismos. Dejar nuestro mundo en manos de alguien que, seguramente, juegue al tragabolas con él. Y lo verdaderamente acojonante, es que te vuelves dependiente de alguien que ni está en tu vida. Por no hablar de la de personas que "perdemos" por encadenarnos a una a la cual ni importamos. ¡Cuán suicida es nuestra mente! En cuanto a la lucha por alguien a quien quieres, amas o necesitas, existe una pequeña línea entre luchar y ser como un animal doméstico. Finalmente, nos hemos empeñado tanto en querer olvidar que hemos acabado recordando más de la cuenta. Y es que "un puente no se puede sostener sólo por un lado", no busquéis algo como lo anterior, no temáis a la soledad, todo tiene un lado positivo que ignoramos.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Del cielo al suelo en un segundo.

El silencio es el grito de los más fuertes. Me refugio en los escritos, los versos, las sensaciones que llevo dentro. O quizá más que un refugio sea un tormento. No sé si es que no encuentro un resumen o es que me han roto los esquemas. Nadie me llena y sola no me siento bien. Apunta. Dispara. No me dejes continuar en esta angustia que me oprime el pecho. Haz lo que sea necesario. Cortemos el problema de raíz por eso de que hay que buscar la mejor solución. Si es que existe solución.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Pellizco al pecho.

Debería mirar al futuro con los mismos ojos llenos de amor con los que miro al pasado. Suelo crear un futuro lleno de recuerdos como si eso me hiciera más feliz o por lo menos me ayudase a (sobre)vivir. Olvidar no es tan difícil cuando verdaderamente queremos hacerlo. O sí. No sé. No soy una experta en ello. Me saludan las lágrimas cada vez que lo intento. Entras y sales siendo un cualquiera. Desorden. Inestabilidad. Tormento. Una parte de mí se está muriendo sin que la otra pueda ayudarla. Nunca he sido una chica que pidiese ayuda. No sé de qué está hecho el mundo, no sé si el mundo es para mí o yo soy tu pequeño mundo. A veces me sonríes y siento un pequeño pellizco en el pecho. Vago sola por las calles de mi cuidad, canción directamente al oído e imagen a la mente. El frío me quema la piel y me congela el corazón. No existe calor alguno capaz de hacer que este desastre de persona se temple lo más mínimo. Que no se me ocurre un lugar más triste que donde solíamos vernos. Pero ahora está sin vida. Sin mi risa rebotando en sus paredes. Y yo estoy sin vida, pero con tu risa bien grabada.

martes, 25 de noviembre de 2014

25 de noviembre. Día Internacional contra la Violencia de Género.

Son muchas las mujeres que sufren algún tipo de maltrato, ya sean adultas, adolescentes o niñas.
La violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos, es consecuencia de la discriminación que sufre, tanto en leyes como en la práctica, y la persistencia de desigualdades por razón de género. El maltrato no es algo que se deba sumir y aprender a vivir con ello. El maltrato es algo que se debe combatir y superar, y me parece excesivamente retrógrado el entender que a la mujer se la debe tratar con violencia, o privarla de libertades, o menospreciarla verbalmente, o someterla. Quizá suene muy lejano a nosotros, pero una persona maltratada no lleva un cartel en la frente que la califique como tal. El maltrato es cobardía e inseguridad finalmente, y nadie, absolutamente nadie, ya sea hombre o mujer, puede ser víctima de tal situación.
La violencia contra las mujeres y las niñas se puede evitar. La prevención es posible y esencial. Por ellas, por nosotras, por una sociedad mejor.

domingo, 23 de noviembre de 2014

el opio del pueblo.

Las tres grandes religiones monoteístas (cristiana, hebrea y musulmana) tienen en común, aunque en distinto grado, su misoginia, o al menos relegan a un segundo plano a las mujeres.
Tal estupidez se recoge, con harta frecuencia, en la Biblia o el Corán; sin embargo, de esta actitud patriarcal no se libra ni la caridad: el problema es global.
Así, para el filósofo chino Confucio «la mujer es lo más corrupto y lo más corruptible que hay en el mundo» o la opinión del fundador del budismo, Siddhartha Gautama, para quien «la mujer es mala». Y qué opinar sobre las oraciones de los judíos ortodoxos que repiten desde tiempos ancestrales: «Bendito seas Dios, Rey del Universo, porque Tú no me has hecho mujer» o sobre el capítulo de «las mujeres» del Corán donde se lee: «los hombres son superiores a las mujeres […]. Las mujeres virtuosas son obedientes y sumisas>>.
Parece incuestionable el papel machista -entendido como una actitud de prepotencia- que muestra la Iglesia Católica, la cual se organiza obviando a la mujer al impedirle el acceso a los cargos de su estructura jerárquica -cosa que ya corrigieron algunas ramas protestantes-, imponiendo una moral que la subordina al hombre.
Las iglesias están constituidas por miembros de la sociedad, por lo que reflejan sus mismos errores y virtudes. Pero mientras la sociedad civil avanza -aunque con muuucha calma- en la emancipación de la mujer, la postura de la mayoría de las creencias se estanca o incluso retrocede como auténticos cavernícolas.
El grado de discriminación de la mujer se fue reduciendo con el tiempo. El 10 de diciembre de 1948 se produce un hecho trascendental en la historia de la Humanidad: la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece la igualdad entre el hombre y la mujer ante el matrimonio. No obstante, según Amnistía Internacional, al menos 36 países mantienen en vigor leyes discriminatorias para la mujer por razón de su sexo.
La frontera entre el poder civil y religioso ha sido históricamente confusa, siendo evidente, desde la antigüedad, la sumisión de un género al otro. No se puede olvidar que en algunas sociedades las niñas sufren mutilaciones genitales y son consideradas propiedad de los hombres (África y Asia generalmente, según sé). El uso del velo islámico, que a tantos occidentales escandaliza, debe hacernos recordar que, hace bien poco, nuestras abuelas o madres estuvieron obligadas a usar mantilla para entrar en un templo sacro o incluso lo exhibían por la calle.
Las religiones jugaron, y aún lo hacen, un papel prominente en la educación patriarcal. Puesto que la religión se basa en dogmas, no cabe lugar ningún tipo de cuestionamiento y, por tanto, implanta con facilidad sus predicamentos doctrinales, impidiendo o anulando el sentido de crítica en vez de fomentarlo frente al conformismo.
Desde un punto de vista religioso, la sociedad española es mayoritariamente católica aunque poco practicante, mientras que una pequeña parte de la población se define como atea o no creyente.
En resumen, las religiones no se llevan bien con las mujeres, a pesar de ser su público más fiel. Parece evidente que si persisten en actitudes machistas y no acometen cambios estructurales, en un futuro próximo serán las mujeres las que abandonen sus prácticas. No sé si pretendía hacer una crítica a la religión o una defensa a la dignidad de la mujer. Lo que está claro es que no soy amiga de las religiones que menosprecian al ser humano, sea hombre o mujer. ¿Dios no es amor y blablabla? si esos Dioses son tan geniales y tan buenos como predicáis, empezad a fomentar algo tan necesario como la igualdad.

martes, 18 de noviembre de 2014

JULIA Y AURIANE.

Julia y Auriane, dos jóvenes de 19 y 17 años se encontraron por casualidad en una manifestación en Marsella en contra de los matrimonios homosexuales así como la negación de que puedan adoptar.
Se plantaron en medio de la protesta y se fundieron en un largo beso, en “un gesto de pura y simple solidaridad” con los homosexuales.
Acostumbrados a las palabras medidas de políticos y lideres de distintas organizaciones, este gesto espontáneo y sin premeditación nos muestra como los ciudadanos podemos tomar las calles y reivindicar nuestros derechos de forma pacífica, clara y directa. Sin violencia, ni insultos, ni destrozos.
Han reconocido ambas ser heterosexuales, pero con este gesto manifiestan los derechos de todos los individuos con independencia de sus tendencias ideológicas o sexuales. Toda una muestra de respeto y tolerancia.
Ojalá esta imagen se convierta en icono o por lo menos perviva en nuestras mentes durante mucho tiempo.

¿Podrías tratar de preocuparte por los nuestros?

Las feministas no queremos que pierdas la custodia de tus hijos. La suposición de que las mujeres son naturalmente mejores cuidadores es parte del patriarcado.
A las feministas no nos gustan los anuncios en los que los papás torpes la lían con la colada y entonces sus competentes esposas llegan a arreglarlo. La suposición de que las mujeres son naturalmente mejores amas de casa es parte del patriarcado.
Las feministas no queremos que tengas que pagar la cena. Queremos la oportunidad de lograr el éxito financiero a la par con los hombres en cualquier ámbito que elijamos (y en el que estamos cualificadas), y el hecho de que por el momento aún no se pueda es parte del patriarcado.
La idea de que los hombres deben mimar y cuidar a las mujeres, y/o comprar sus sentimientos en contextos románticos, es parte del patriarcado.
Las feministas no queremos que te suicides. Cualquier presión y expectativa que disminuyan la calidad de vida de cualquier género son parte del patriarcado. El hecho de que la depresión se caracterice por ser una debilidad “femenina”, haciendo a los hombres menos propensos a buscar tratamiento, es parte del patriarcado.
Las feministas no queremos que te miren con sospecha cuando llevas a tu hijx al parque. La idea de que no es natural para los hombres cuidar a los niños, es parte del patriarcado.
Las feministas no queremos que te alistes y luego mueras en una guerra mientras nos quedamos en casa y planchamos. La idea de que las mujeres son demasiado débiles para luchar o demasiado delicadas para funcionar en un entorno militar es parte del patriarcado.
Las feministas no queremos que los hombres sufran persecución por cargos de violencia doméstica ilegítimos, ni queremos que los hombres sean ridiculizados por haber sido violados o abusados. La idea de que las mujeres son por naturaleza mansas y obedientes y que ser víctimas es algo femenino es parte del patriarcado.
Las feministas odian el patriarcado. Nosotrxs lo odiamos.
Si realmente te preocupan estas cuestiones con tanta pasión como tú dices que lo hacen, entonces deberías estar agradecido con las feministas, porque el feminismo es un movimiento social dedicado activamente al desmantelamiento de todos y cada uno de ellos. El hecho de que culpes a las feministas de los problemas contra los que han estado luchando durante décadas sugiere que el apoyo a los hombres no es tan importante para ti como tu resentimiento hacia las mujeres. Nos preocupamos por tus problemas, mucho.
¿Podrías tratar de preocuparte por los nuestros?

lunes, 17 de noviembre de 2014

Soledad.

La soledad puede entenderse positiva o negativamente según la persona y las circunstancias. Si nos viene impuesta, es una sensación desagradable que puede derivar en autocompasión. Por otro lado, la soledad, es un estado natural y necesario en el ser humano que puede ser MUY placentero. La mente está expuesta a estímulos de toda clase, con lo que al final de la jornada uno se siente agotado, confuso, enfadado, decaído, y una larga lista.
Quizá reservarse unos minutos al día de total inactividad, o pasar de vez en cuando un fin de semana en el campo sin más compañía que uno mismo sean situaciones que todos deberíamos experimentar. Y sin embargo la mayoría rehuye de esta idea. Se sienten tan lejos de su propio ser, que prefieren pasar el tiempo libre acompañados muchas veces de personas que les desagradan (por eso del miedo a la soledad) o bien hacer cosas que no les resultan de interés o divertidas, pero lo prefieren a mantenerse inactivos. El objetivo es no estar solos ni gozar de un minuto de reflexión.
Mmm, ¿hola?, quien no conoce la soledad, tampoco puede apreciar el contacto con el mundo. La soledad es un bálsamo para entender el presente y proyectarse hacia el futuro, o incluso para reflexionar sobre tu pasado.
Quizá os pregunteis a qué viene de repente hablar de la soledad, y es que me molesta increíblemente querer aislarte unos días por ejemplo y que no te permitan estar solo simplemente porque piensen que es algo malo. O que por estar solo un rato sin esconderte te califiquen de marginado o directamente lo relacionen a que tienes problemas. NO necesariamente es así. De la soledad de aprende muchísimo, de hecho, muchas de las mejores sensaciones las experimentamos solos.
Quizá deberíais reflexionar más sobre esto y prejuzgar menos. Probad la soledad, acabaréis encantados.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Los recuerdos son lo único que dura para siempre, -y quizá ni eso-.

Todo lo que pido es el cielo sobre mi cabeza y la tierra bajo mis pies.
Hace días que te miro más que nunca, con esa manera tuya de comerte el mundo, de pisar fuerte y dejar tu huella -pero sin mí-. No me sirve de nada ser a prueba de balas si lo único que me hace daño es tu indiferencia. Me cerraste la puerta con el portazo más doloroso del mundo. Retumban paredes, la lluvia golpea la ventana, no hay salvavidas en esta habitación. Me ahogo, lentamente, de la forma más dolorosa que puedas imaginar. Mi cuerpo suplica un rescate y yo sólo puedo resignarme a pedirle que espere un poco más, que tarde o temprano vendrán a buscarnos de nuevo, a sacarnos de este precipicio que sejema al vacío más grande que el ser humano puede llegar a sentir.
Marcas de mis golpes en el recuerdo, todos mis susurros sin dueño pero con destinatario. A veces tengo miedo, veo que sigues tu vida sin mí, con tu sonrisa y hoyuelo izquierdo intacto, con copa en mano y mil mujeres a tus pies. Tengo miedo; de no saber decirte lo suficiente cuando te miro, de que no entiendas mis ojos. Miedo de que no entiendas que esta habitación sólo tiene cuatro paredes, que no hay luz, que no hay presencia de vida humana. Vaga tu voz con esa canción de fondo que tanto te gustaba. Tu risa. Bendita tortura la de tu risa.
No sé cuánto tiempo podré seguir manteniéndome a flote, -si te quiero en función a lo que te echo de menos, estoy jodida. Existen personas que una vez las conoces, es imposible olvidarlas-.

jueves, 13 de noviembre de 2014

No todo es blanco o negro, también hay grises.

Quizá suene a muy tópico lo que vais a leer, pero a veces un mensaje de optimismo es necesario para quien menos lo imagina y me encantaría que reflexionaseis sobre lo siguiente.

El caso es que llegamos a un punto de nuestras vidas en el cual nos preguntamos qué es lo que nos hace feliz. Para responder a esta cuestión quizá antes debamos plantearnos qué es la felicidad para nosotros. Cabe destacar que seguramente seamos grandes ignorantes ante todo lo que pueda llegar a abarcar la felicidad y ni nosotros mismos seamos conscientes de cuándo sentimos felicidad y cuándo estamos simplemente contentos. Para mí sí existe diferencia entre ambos estados, aunque algunos lo relacionen como lo mismo. En dicha relación, catalogaría a la felicidad como el clímax absoluto. 

Como la inmensa mayoría de las sensaciones abstractas, la felicidad es relativa. No creo en absoluto a las personas que afirman rotundamente "yo soy feliz" o "yo tengo una vida súper feliz". No, tú estás en un momento feliz de tu vida, ya sean seis horas, tres días, cuatro semanas, me da igual; el caso es que no creo en la felicidad como un estado permanente, sino como fragmentos temporales de nuestro día a día o, más generalmente hablando, de nuestra vida. 

Para mí, la felicidad se encuentra en momentos que normalmente no valoramos o no somos conscientes de lo feliz que nos hacen hasta que desaparecen para siempre. Momentos como una buena tarde con amigos, el recibimiento de tu mascota cuando entras en casa, el beso de una abuela, una broma de un amigo, despertar a la hora que quieras, bailar hasta rebentar, comer tu plato preferido después de tiempo sin hacerlo, un dibujo de tu hermano/a pequeño/a. E infinidad de cosas que podría seguir mencionando.
A donde me gustaría llegar es a que debemos valorar el día a día, pensar que la monotonía es lo peor no es ninguna salida. Es decir, por ejemplo, solemos decir que empieza la 'monotonía' cuando comienza el curso y nos lamentamos por ello, ¿pero nadie valora las mil risas y buenos momentos que conlleva ir a clase? Ningún día será nunca igual al anterior, habrá días mejores y días peores, días en los que sientas que te comes el mundo y otros en los que sientas que el mundo te come a ti, días en los que rías más y otros en los que llores. Pero eh, la clave está en sacarle el lado bueno a las cosas por muy difícil que sea o parezca.
Recordad, no todo es blanco o negro, existe una gran variedad de grises.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Thigh gap.

Algo que me preocupa seriamente es la absurda moda del famoso 'thigh gap'. Ya no sólo por lo que conlleva físicamente, sino por lo que requiere en base a lo psicológico. El verdadero peligro de esta moda no está en los tratamientos estéticos, sino en los modos que tienen muchas adolescentes para lograr adelgazar y que muchas veces llevan a desenvolver enfermedades como pueden ser la bulimia o la anorexia. Es por esta razón que múltiples entidades que luchan contra este tipo de enfermedades, se apresuraron en advertir que el 'thigh gap' es POCO REALISTA y practicamente inalcanzable de una forma SALUDABLE. -Casi nadie consigue tener el 'thigh gap' sin estar por debajo de su peso. - afirmó Susan Ringwood, directora de Beat, una agrupación que ayuda a vencer los trastornos alimenticios. También aseguró que los anuncios donde las modelos muestran un espacio entre los muslos, están bajo la intervención del Photoshop.
Gran parte de este problema surge por insultos o menospreciones hacia el físico de muchas mujeres. Mujeres de mente frágil que no son capaces de pasar de comentarios y que normalmente son muy inseguras. Al igual que hay personas (adolescentes por norma general) que no saben medir sus palabras, que no piensan a lo que puede llevar llamar ''gorda'' a una mujer. Suena a tópico, pero cada día es una realidad más y más cruel, y deberíamos empezar a concienciarnos de ello.

Hace tiempo que llevo queriendo mostrar mi opinión respecto a un tema, pero no he encontrado el momento. Bien, el tema es el feminismo.
Es un tema que me toca bastante los cojones -con perdón- por la hipocresía de algunas, la ignorancia de otros o por la falta de respeto que recibimos las que decimos abiertamente ser feministas. Lo que no podéis hacer es proclamaros 'feministas' -del palo- y actuar después como si fuéseis un hombre machista. Tendéis a usar insultos tipo 'menuda zorra', 'qué puta', etc., a los cuales no les veo sentido alguno. El feminismo busca la igualdad -IGUALDAD-, ¿de verdad pensáis que no es necesario ser feminista? Quien realmente piense que vive en una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres, está muy, pero que muy equivocado.  Al igual que tendéis a relacionar términos como 'feminista' o 'feminazi' cuando para nada son lo mismo.
El feminismo es necesario en una sociedad. Es necesario que no se nos juzgue por mostrar nuestro cuerpo, es necesario que se nos trate de igual forma ante diferentes situaciones, es necesario tener las mismas oportunidades que un hombre ante ofertas laborales. Es NECESARIO que nadie nos haga sentir sucias por maquillarnos o vestirnos de determinadas formas. Es necesario que muchos hombres entiendan que nos vestimos de X forma porque nos gusta o nos sentimos guapas, no para calentaros la polla. Es necesario que se entienda que si vamos con minifalda o escote, no estamos propiciando una violación. Es hora de entender que nuestros cuerpos son nuestros, y que nadie puede hacer de ellos un negocio. Es necesario la presencia de más mujeres que dejen de temer a la opinión pública o a las posibles críticas, y se unan al movimento feminista.
Ahora bien, muchos de los casos que he citado también son aplicables a algunas mujeres. Suena irónico, pero las mujeres somos las primeras en pisarnos entre nosotras, y es algo verdaderamente vergonzoso.

martes, 11 de noviembre de 2014

Sin coraza e indefensa.

No hay nada peor que engañarse a uno mismo. No hay nada que duela tanto como fingir que no me importas. La indiferencia es lo que más duele, dicen, pero yo no sabía que sería a mí a la única a la que dolería.
Y después vienes tú, con tu chantaje de boca, con tu sonrisa perfecta y tu humor intacto, con tu falsa amabilidad y tu hipócrita simpatía. Y ahí estoy yo, tan indefensa y sin coraza. Tan ingenua, tan segura e insegura. Tan expuesta de nuevo a ti.

"No leas esto"




Esta entrada es un vídeo. Merece la pena verlo y darse cuenta de una gran realidad que habitualmente pasa desapercibida. Creo que debéis estar desde el ordenador para poder verlo y que desde Android no se puede. ¡Perdonad las molestias!

viernes, 7 de marzo de 2014

Hay un tiempo para todo y un momento para cada cosa bajo el sol.

un tiempo para nacer y un tiempo para morir.
un tiempo para plantar y un tiempo para recoger lo plantado.
un tiempo para matar y un tiempo para curar.
un tiempo para demoler y un tiempo para edificar.
un tiempo para llorar y un tiempo para reír.
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar.
un tiempo para arrojar piedras y un tiempo para recogerlas.
un tiempo para abrazarse y un tiempo para separarse.
un tiempo para buscarse y un tiempo para perderse.
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar.
un tiempo para rasgar y un tiempo para coser.
un tiempo para hablar y un tiempo para callar.
un tiempo para amar y un tiempo para odiar.
un tiempo de guerra y un tiempo de paz.