Letras de una persona vorágine.

domingo, 3 de octubre de 2021

no es oro todo lo que ves brillar

de lo único que podré siempre estar segura, 
en este invierno eterno que algunos llaman «vida», 
es de mi valentía
y de todas las veces que mi corazón ha latido por dos
sólo por evitar la muerte del prójimo

todas las veces que mi corazón, 
roto, 
cedió su latido. 
Todas las veces que dejé de bombear para mí
sólo para que alguien tuviera suficiente sangre
con la que mancharse las manos
al sepultarme

por todas las veces que me quedé sin aire
todas las veces que yo misma me envié a la horca
todas las veces que llamé «amor» a mi verdugo
mirándole a los ojos

esto es lo que soy, 
un corazón que abarca un mundo 
del que no me puedo desprender

sólo recorrer. 

domingo, 1 de agosto de 2021

contigo.

te cuido como a una bola de cristal, 
será que la vida me castiga. 
Contigo entendí que no hay mañana que valga más que aquí, ahora y entre cuatro paredes. 
Que hoy se nos va la vida entre las manos pero que mañana puede ser que no haya viaje de vuelta. 
Que tú siendo sólo tú, contigo y tuyo me hiciste libre.
Me he saltado todos tus semáforos en rojo porque entendí que hay mil formas de ahuyentar 
a quien no tiene el valor suficiente para salvar una vida. 
Beso uno a uno todos los "no" que tu boca suicida me recita. Aunque nadie me habla como tus ojos. 
Luego yo, que siempre pestañeo cuando pasan estrellas fugaces. Que tengo un silencio entre los labios, 
que no pertenezco a ningún lugar porque abandoné mi casa. 
Que no confío en quien me quiere, que escribo porque no soporto mi ruido. 
Yo, tan prescindible como un signo de exclamación al principio de cada frase. 
Tan convencida de un algo por la simple fuerza de la fe y la esperanza unidas como si de un cóctel molotov se tratase. 
Creyente de una religión que lleva tu nombre. 
Porque entendí que las matemáticas se equivocaban cuando me enseñaron que menos por más era menos y te conocí. 
Me volví absolutamente agnóstica. 
Te creo y no confío en ti. 
No es casualidad que escuchar a Delaossa cantar aquello nos parta el alma y nos consuele al mismo tiempo. 
Te quiero conmigo en cada esquina. 
Te quiero más, pero siempre después de ti.
Hoy vuelvo a sentir el vértigo que siempre termina en caída libre. 

domingo, 25 de julio de 2021

abandonar el lugar que amas.

He entendido que vivo en una especie de mundo paralelo donde sólo me hago cargo de mis responsabilidades de vida adulta, intentando consumir hasta el último segundo de día. Pero cuando tengo 5 minutos y pongo los pies en la tierra, desearía haber volado con mi abuelo aquel día. 

Se ha vuelto rutina escribir cuando la luna está radiante. Será que su belleza me llena de un qué sé yo que me parte el alma. 
Alma que pocas veces siento. 
Y cuando pocas cosas me tocaban el alma rota tú lo hiciste y parecías remediarla. 
Supe que no éramos juntos pero que yo seguía existiendo, que había recuperado esa capacidad inhumana de sentir hasta desgarrarme el pecho. 
Cuando supe que ahí no, supe que yo sí. 
Me vi viva cuando me daba por perdida. Gracias, 
ha(s) sido la enfermedad más sana de mi vida. 
Te quiero. 
Te quiero con el pecho lleno de dolor 
pero lleno al fin y al cabo. 
Porque sólo necesitamos materia para que exista la posibilidad de conversión. 
Sé que no soy más que esto. Sé que esto no te va a gustar. 
Siento no haber podido cumplir mi promesa.

viernes, 23 de abril de 2021

la libertad de no querer.

Libertad
de no querer quererte,
de no querer querernos, 
de no querer quererme.
Hay quienes todavía son agnósticos en el bien propio
y creyentes tan puramente cegados que no te dejan sanar.
Porque el amor es lo más importante o eso nos han enseñado.
Yo no me quiero ni acordar. 
Utilizo el alcohol como placebo de un corazón que tiene más heridas que sangre y que bombea gracias a un marcapasos que cuenta cada latido.
365. Ni uno más. A veces alguno menos. 

Sangre en unas venas que no me atrevo a cortar por falta de tiempo. 

Sé que estoy muerta porque camino por la calle llorando y nadie levanta la mirada. 

Siniestro total. Nadie pudo hacer nada.
Nadie quiso hacer nada.
Sólo verlo detonar.
Ya he amado, ya he querido, ya puedo vivir en paz. 
Ya puedo olvidarme de ese mundo caleidoscópico y quedarme a vivir en este lado de la cama. 
Al otro lado, un pensamiento recurrente que me acuna cada noche y me promete no abandonarme. 
Pocas promesas he creído tan firmemente.
No puedo librar más batallas. 

He olvidado cómo querer. 

Dedos que me señalan diariamente por confesarme negacionista de un sentimiento tan doloroso como absurdo. Sin entender que no lo niego, sólo me lo niego. 

Ojalá me vieran como yo me veo, amigos llenos de una esperanza irresponsable. Si pudiera volver atrás tendría otra piel. 

No puedo hablarte de mí, sólo del recuerdo de lo que una vez fui.

A veces pasa que alguien, aunque siga latiendo, muere. 

miércoles, 31 de marzo de 2021

guerra.

 yo, que luché mi guerra y la tuya cuando aún no me había curado.

Yo, que cuando llevaba dos Guerras Mundiales a la espalda decidí liderar la nuestra propia.

Yo, que sangraba el costado diariamente y vestía ropa negra para que tú no lo vieras.

Yo, que hubiera parado balas con mi pecho para evitar que terminaran en ti.

Yo, que me inundé de sal por dentro para que mis mejillas no te supieran a ella.

Y ahora me escuecen todas las cicatrices que nunca se cierran.

Y sólo pienso en pedirte perdón por no conseguir ganar la guerra.

Al final, qué se podía esperar de un cuerpo que tiembla en cada esquina, que pierde trozos según camina y que utiliza la piel como recuerdo.

Quizá mi pecho ya no sea lo suficientemente grande ni para mí.

Me gusta pensar que sigo aquí, pero sé que daría todo lo que tengo y más por volver a ser yo.

Estoy aprendiendo a caminar a oscuras dentro de mí.

Mi silencio es una explosión. Hay otro latido reposando aquí a mi lado.

domingo, 21 de febrero de 2021

Lisette

"Ella le mira y desaparece el miedo... y aún teniendo dos alas cosidas a su espalda no fue capaz de saltar. Y como un tal Sabina dijo en su canción: no hay nostalgia peor, no hay dolor más duro que añorar lo que nunca pudo ser."

Escribir es un fantasma del pasado. 
He escrito tanto a lo largo de mi vida que he aprendido a valorar el silencio. Te aseguro que te he dicho más sin palabras de lo que a muchos he gritado a voces. 

"Como un alma perdida que se apaga cuando baila con distinta compañera de viaje y cada noche necesita liberar todo ese equipaje."

Lo peor de este mundo es que no es lo suficientemente grande como para esconder ciertos pasados.
Y que si pido mucho necesito que me cojas la mano y me digas que "no se puede ser tan exigente". 

"La historia de Lisette... que ha jurado no llorar más aunque nunca en la vida otros ojos la van a mirar igual, porque como el frío en invierno era inevitable. Qué difícil controlar al fuego cuando arde así."

Sé la cara que pones cuando algo te sienta mal, sé cómo aprietas el puño cuando empiezas a perder el control sobre ti, sé la cara que pones cuando te preguntan por mí, sé la sonrisa que te sale cuando finges no enterarte de nada y sé cómo encajas conmigo. 
Eres la droga, 
el bajón. 
Las ganas de más
o del adiós. 
Eres el que condena y el condenado. El verdugo, la cuchilla, el indulto a última hora, la respiración jadeante y el cielo tormentoso. 
Prefiero ser mentira 
que aburrimiento, 
amor. 

"No sé en qué momento me perdí...
no importaba el lugar que,
a tu lado,
yo habría elegido quedarme allí. 
Decidiste hacer caso al pasado, 
ser valientes nunca fue tu opción 
mientras yo habría bajado al infierno 
por ti."

Yo, que siempre te daré alas porque a mí me las negaron, 
ejerzo mi derecho a odiarte. 
Yo, que me enamoré de la oscuridad por tus noches. 
Incluso con el corazón más vacío que nunca saco un resquicio para escribir por alguien. Porque para escribir sobre alguien sólo hacen falta dos cosas: estar enamorada o tener el corazón roto, y no sé cuál de las dos es peor. 

A veces uno llora sin más. 
Pero hoy me han escrito una canción que me ha recordado que uno nunca llora sin más. Ojalá con menos razones. 
¿Está feo desear que alguien te llore en esa soledad que te da la noche y la cama?
A veces... dormirse con el corazón roto y lágrimas en los ojos es la peor de las torturas.