Letras de una persona vorágine.

lunes, 20 de abril de 2015

Mi piel expuesta.

La cuerda que me mantiene sentada.

La mascada que cierra mis ojos.

Mi respiración acelerada.

Mi corazón palpitando.

Las plumas que recorren mi cuerpo.

Mis músculos que tiemblan.

Las cuerdas que aprietan.

Mis muñecas se retuercen.

Mi garganta que traga.

Mi corazón que late.

jueves, 9 de abril de 2015

Libre, seguro y gratuito.

El aborto es un derecho.
Derecho que tienen las mujeres a decidir, y por tanto, a interrumpir un embarazo no deseado. El derecho al aborto se relaciona con la soberanía de las mujeres sobre su cuerpo, con su autonomía sexual e incluso con la justicia social. Es un derecho que tiene que ver con el presente y la vida futura de la mujer, que se fundamenta en el respeto de la autonomía y capacidad moral de las mujeres en su vida y aún más en algo tan importante y especial como la maternidad.
Sin embargo, los poderes políticos y la jerarquía eclesiástica en distintas partes del mundo siguen empeñados en considerar y tratar a las mujeres como seres incapacitados para distinguir lo que es bueno para ellas y lo que no lo es y por tanto recurren a terceras personas para que decidan por ellas lo que les conviene (jueces, obispos, maridos, gobernantes, etc., que se creen con derecho a decidir si puede abortar o no).
Hablar de derechos significa respetar los motivos o causas que lleven a una mujer a abortar. Las causas que tienen las mujeres para abortar pueden ser múltiples: riesgos para su salud, malformaciones fetales, problemas económicos, laborales, personales, etc.. En definitiva, causas que para la mujer inciden de forma determinante en su proyecto de vida. En todas estas circunstancias es A LA MUJER a la que toca meditar y valorar la situación, no a personas ajenas. Y también puede ser muy diferente la forma en la que las mujeres viven la decisión de abortar. Algunas lo hacen con dolor, confusión, conflicto y angustia, mientras que otras lo viven con alivio. Para poder abortar son necesarios medios y servicios, unas condiciones legales y sanitarias que el Estado debe garantizar para poder abortar con dignidad. 

"El derecho de las mujeres a decidir se inscribe en el marco de los derechos de las mujeres, de los derechos humanos, de la justicia social y de todos los derechos a estos asociados: a la dignidad, a la vida y a la salud, a la libertad, la igualdad, privacidad, autonomía e integridad".