Letras de una persona vorágine.

domingo, 24 de abril de 2016

El domingo se vistió de viernes.

El domingo ha dejado de echarte de menos.
Ha dejado de ahorcarme en sábanas, palabras y aguas sin paraguas.
Ha querido matarte.
El domingo se ha vestido de viernes y ha salido a bailar. Ha bebido y reído como antes de ti. Ha puesto el mundo a sus pies y se ha coronado.
El domingo ha sobrevivido a un atentado de doble impacto. Y no me refiero a una segunda bomba cinco minutos después en el mismo sitio de antes. Me refiero a un segundo "te quiero" en el mismo sitio del primer "te hiero".
El domingo me ríe y me acaricia y me abraza y, si me porto bien, hasta me folla. Me inspira, me toca, me quiere, me habla, me cuida.
Para concluirte;
el domingo ya ha dejado de jurarme que al día siguiente cambiaré de vida.