Letras de una persona vorágine.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Qué tendrá Madrid que...

Abre sus puertas como una sonrisa.
Una sonrisa que va esperanzada desde el principio del alma a la boca.
Su corazón, sufrimiento, no agotas.
Sólo te nutre tu vívida esencia.
Eres mi casa, Madrid: mi existencia.
Heroico Madrid, cuna y sepulcro de mi revuelta adolescencia.
Como Gloria, no puedo decir: Madrid es mi tierra. Tengo que decir mi cemento -y lo siento-.
Todo se finge rápido y urgente
pero yo te recorro lentamente,
que las cosas del alma van despacio.
No sé qué pasa,
pero parece como si algo bonito fuera a llegar.
Últimamente a eso llamo libertad,
al sentir tanto que provocaría una hecatombe;
a sentirme cuerda y loca por tanta vorágine emocional.
Estaría bien volver a casa aunque fuera sólo para crearla.
Cada vez me siento un paso más cerca de la vida.