Letras de una persona vorágine.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Una fantástica institución.

Lo primero e importante es aclarar que soy atea pero que estoy criada en un entorno cristiano que yo no escogí. Me encantaría extenderme profundamente en mi pensamiento sobre la religión en general, pero hoy me centraré en la Iglesia Católica.
Al fin y al cabo, la Iglesia Católica es una institución controlada por hombres, que al igual que todos, no son perfectos, ¿entonces que les da derecho a ellos a juzgar las acciones de otros e incluso castigarlas? Me molesta mucho además, que si Dios se supone que es amor y unidad porqué la mayoría de los católicos van en contra de los homosexuales por ejemplo, y encima de eso los ofenden y les repudian, ¿qué pasó con ese mandamiento de "ama a tu prójimo como a ti mismo"? Sin olvidar el machismo que existe entre muchos de los seguidores e incluso en el núcleo de tal institución (impidiendo a mujeres acceder a cargos dentro de la Iglesia), son muy anticuados y al parecer no entienden que el mundo cambia y lo mismo debemos hacer nosotros. El problema también es que muchos caen en el fanatismo y una vez ahí se ciegan para siempre. Es todo lo contrario a la evolución y se aprovechan de la gente que tiene la necesidad de creer en un Dios para llevar mejor su existencia. La Iglesia siempre ha defendido la esclavitud y ha sido infinitamente materialista. La Iglesia exige respeto sin respetar. La Iglesia ha torturado, matado, robado, etc., únicamente con el fin de enriquecerse. No creo que haya mucho más que añadir, si ese tipo de personas se supone que son los que van al cielo, el infierno debe ser un paraíso.

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