Y al final uno, qué remedio, se resigna y se mira al espejo, siempre nos ha gustado tener testigos de nuestra pena. Aunque seamos nosotros mismos.
Y ni siquiera nos quejamos, para qué.
No te imaginas cuánto siento sentir esto, pero te siento como se sienten las cosas bonitas transformadas en deshechos.
Todavía intento creérmelo. La eterna carcoma, ni contigo y sin ti peor.
A veces me celebro como si mi cuerpo fuera capaz de jugar al filo del abismo y no morir en el intento. Jugar con fuego y disfrutar la quemazón. Me siento tan dolorosamente viva...
Autoría de mi corazón.
Tú, en cambio, parece que hayas perdido el tuyo. Tan dulce y rebelde como el Don't forget me que cantaba Anthony.
Utiliza tu astucia para algo más que bailarme. Hazme el amor, deshazlo, vuélvemelo a hacer. Porque no todas las rutinas matan tanto.
Descubrí muchas cosas ese verano, como que el Paraíso puede encontrarse en el tacto de una piel suave. A veces sonríes y parece que sea la primera vez que veo sonreír a alguien.
Mira, vamos a plantearlo de esta manera, para mí eres el número uno y ni siquiera hay numero dos.
Aliméntame quedándote siempre un poco más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario