A veces me siento en el portal con la esperanza niña de que una señora vestida de bruja me diga que todo fue un sueño.
Sin embargo, recojo limosna o yo que sé.
Me sentí desnuda, desconocida, ajena a lo que me rodeaba.
Quizá debería odiarte, matarte, herirte, maltratarte - por sentir mentiras-.
Me despierto muy pronto para mí pero demasiado tarde para nosotros.
Mis planes eran amarte, ahora me he recuperado.
¿Puede el dejar de querer a alguien ser uno de los sentimientos más dolorosos?
Reconocerle al corazón que por ahí no, que no podemos seguir, que hay cosas y personas que no. Aunque duela.
Esto de querer a veces es una balanza que jamás conoce el equilibrio.
Necesito empezar a ordenarme.
Mi corazón las ha vencido todas. Las derrotas también han de lucharse.
Hay gente que te genera inseguridades con las que tendrás que vivir toda la vida. Luego se van a por tabaco y no vuelven. Y te dejan ahí, con miedos de más y el querer en números rojos.
"Se necesitará naufragar de vez en cuando para ver que no cualquier luz es faro..."
No sabría qué decirte, ahora las palabras son colores incapaces de pintar el frío.
Una a veces se mira su reflejo y suspira, ni siquiera se queja, porque total, para qué.
Que la vida me perdone las veces que no la viví.
Ojalá me robe la intimidad otro cuerpo. A mis pies, un mundo que nace constantemente.
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