Noticias, noticias y más noticias de guerras armadas.
Pero ninguna sobre guerras internas.
Huesos rotos, quemaduras, alguna herida de guerra, y hasta mutilaciones.
Qué es un arma de fuego al lado de suplicar un "no te vayas" después de que te olviden.
Luego te operas a corazón abierto y sin anestesia, que duele menos.
Qué es una pistola al lado de las ojeras, no por no dormir, sino por no soñar.
Al lado de los sueños que te arrancan de la piel hasta dejarte en carne viva.
Y a partir de ahí escuece, sangra y se infecta hasta que muere.
Hasta que se pudre.
Hasta que desaparece.
La bala convertida en rabia que te aprieta la garganta hasta dejarte inconsciente.
Y luego despiertas y nada está algo mejor.
Más noticias de guerras y ningún chaleco antibalas.
El quirófano vacío
y sin saber cómo
te encuentras con el pecho abierto y el corazón parado.
Y respiras
pero no estás vivo.
Un golpe de mala suerte despierta al corazón,
pero no bombeas más que muerte.
Soy,
en resumen,
mi peor guerra.
Y me falta,
en resumen,
una copa de vida.
¡Camarero!
una doble.
Letras de una persona vorágine.
martes, 15 de marzo de 2016
Boom.
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