"veo tanta pasividad
que no comprendo
si el caos soy yo
o el caos son ellos."
No hay peor que el que no quiere ver por muy duro que sea mirar.
Quiero ver. Y miro. Y me lo impiden. O lo intentan, no diré que lo consiguen. Suelen decirme que soy propicia a mi destrucción. Y es que siempre hablo de rotos y nunca de arreglos, siempre de oscuros y nunca de claros, siempre de causas perdidas y nunca de esperanzas.
Como cuando Sabina habla de noches y días. Hablo de días y noches, más de noches. Porque la noche es mía.
En definitiva, no le des alcohol a un poeta.
Letras de una persona vorágine.
miércoles, 18 de marzo de 2015
Sería Calderón antes que Lope.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario