Letras de una persona vorágine.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Extremos.

A fuego hasta quemarme, hasta carbonizarme. Hasta sentir que he dejado de sentir el dolor en mi piel.
No quiero mediastintas ni vasos medio vacíos, eso sólo sirve para personas a medias.
Aquí a fuego o a nada, hasta notar que la angustia moral se ha sustituido por la física -aunque ya sabemos que los sustitutos son sólo un parche a nuestro actor principal-. Sentir que no consigo respirar si alguien no viene y me coge de la mano como diciendo que le encantaría bailar con cada uno de mis pedazos porque no tiene miedo de mí.
A fuego hasta necesitar el soplo de aire más puro para sentirme viva después de operarme a corazón abierto y sin anestesia. 
Porque
no es eso
lo que más duele,
lo peor y
más doloroso
es vivir sin
r i e s g o.
Morir en cada soplo,
en cada amanecer
y no sentir que
te estás comiendo el mundo,
sino que el mundo
te devora
como el otoño
al verano
llegado septiembre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario